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Tecnología para inmobiliarias

¿Cómo se calcula el retorno de inversión de las herramientas de software o plataformas SAAS para tu inmobiliaria?

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El retorno de inversión en el sector inmobiliario también está ligado a las herramientas tecnológicas que se emplean. Acá te damos una serie de detalles importantes al respecto.

Para muchas empresas el retorno de inversión es el resultado de poner un dinero en un proyecto y esperar que luego de diversas acciones estratégicas, planeación, trabajo constante hace que ese dinero alcance un punto de equilibrio y, posteriormente, se obtenga una ganancia.

El sector inmobiliario en Bogotá y otras ciudades no es ajeno a esta realidad y lo interesante es que muchas empresas implementan este tipo de servicios tecnológicos sin entender que el Retorno de Inversión o ROI es mucho más que el contexto que describimos unas líneas más arriba.

 

¿Cómo se calcula el retorno en inversión?

Aparentemente, el ROI o retorno de inversión se halla con una fórmula  simple:

ROI= (Ganancias – Inversión) / Inversión

Con estos datos es posible calcular y determinar si tu empresa está logrando un retorno interesante, pero ¿Es solo esto?

Retornemos al pasado y evaluemos

El sector inmobiliario, al igual que muchos otros, ha sido blanco de diversos acontecimientos, no todos positivos,  que han sido calificados como épicos.

Un caso significativo que marcó la historia del sector inmobiliario fue el del Ponte City en Johannesburgo (Sudáfrica) en 1975. Este edificio era una pieza de arquitectura ideal; era cilíndrica, enorme en su interior y obtenía mucha luz solar, lo que la hacía ideal e innovadora.

Sin embargo, cuando se creó esta propiedad con el objetivo de ser una construcción de lujo, la poca planificación y planeación hicieron que nunca llegaran las personas con el poder adquisitivo suficiente lo que generó que pandillas locales lo ocuparan por lo que recibió el apodo de “prisión de lujo”. Actualmente el edificio está abandonado y es un ícono del mal retorno de inversión en el sector inmobiliario.

Pero la tecnología, no se escapa de casos como este. Este es un caso muy significativo de errores de planeación que dejaron secuelas imborrables en la historia.

Un pequeño llamado Elliot encontró a un espécimen de otro planeta en el patio de su casa y desde ese momento el mundo tuvo una concepción amorosa y tierna de los seres que podían provenir de otros mundos. Fue tanto ese cariño que los índices de taquilla se sobrepasaron de manera tal que E.T. se convirtió en un referente de venta en el mundo.

Ese gran éxito que tuvo la película del productor norteamericano, Steven Spielberg, llevó a que diversas industrias quisieran una rebanada del impacto positivo que el film tuvo en la gente, entre esas estuvo la del software y los videojuegos. Lo que nadie se imaginó es que todo esto terminaría en una historia funesta relacionada con el ROI.

Era 1982, la compañía norteamericana de videojuegos, ATARI, decidió comprar la franquicia de la película para desarrollar un juego que debería salir antes de las fiestas navideñas de ese año.

La licencia costó 20 millones de dólares, y la inversión en publicidad superó los 4.5 millones de dólares esperando que su ROI fuera tres veces superior. Sin embargo, un error se cometería y destruiría los resultados.

En menos de cuatro semanas, Howard Scott Warshaw, experto desarrollador, debería terminar el juego, del cual se deberían vender 5.000.000 de copias. Sin contratiempos, el éxito estaba totalmente garantizado.

En todo el proyecto se invirtieron 130 millones de dólares, que para el día de hoy serían unos 740 millones de dólares y se suponía que este desarrollo daría cinco veces ese valor en ganancias.

Sin embargo, el corto tiempo para la creación del juego y la improvisada planeación sobre el ROI hizo que el juego fuera catalogado como “el más malo de la historia”. Las revistas especializadas lo calificaron con términos como “peor que basura” y nadie quiso comprarlo cuando lo conocieron.

El juego trajo tan malos resultados que para que los empresarios que estaban en el proyecto pudieran pagar sus deudas tuvieron que despedir a 750.000  funcionarios y más de 20 empresas cerradas. Como el producto fue tan malo, los 5 millones de juegos debieron ser enterrados en el desierto de Nuevo México, lugar donde aún yacen los recuerdos de la inversión informática más pésima de la historia.

¿Qué hicieron mal estas empresas?

La poca comprensión del ROI y un mal entendimiento de los objetivos terminan en casos como los que se expusieron en el capítulo anterior.

Error número 1: No tener la madurez ni el tiempo suficiente para la creación o implementación de una herramienta tecnológica.

En muchos casos, las compañías buscan resultados inmediatos con premura y sin mediar las graves consecuencias de implementar un software dejándose guiar por el retorno de inversión más próximo, es decir, la recuperación de su implementación en materia económica sin darse cuenta que esto puede convertirse en un problema de consecuencias negativas considerables.

Para no incurrir en este tipo de errores es preciso contar con un proveedor con alta experiencia y que conozca a fondo las necesidades de su cliente y que además garantice una fase exhaustiva de pruebas previas antes de la implementación.

Además, es preciso contar con el tiempo suficiente para todo lo que tiene que ver con desarrollo, pruebas y puesta en marcha.

Error número 2: Una mala planeación

A la hora de implementar un software, no basta con buscar en el mercado y verificar los precios. Es imprescindible tener claros los objetivos y los procesos para automatizar o innovar.

La claridad en este aspecto es fundamental para hacer una excelente selección del software que se va a implementar. No solo se debe medir en materia económica, sino que se debe tener claro el alcance del proyecto, es decir, hasta dónde voy a llegar y qué de qué forma voy a automatizar.

Error número 3: Entender que el ROI es algo más que un resultado

A pesar de la creencia popular, el retorno de la inversión es mucho más que poner un dinero en algo y esperar que venga un resultado.

Cuando se entiende de esta forma, el problema central es que se dan alrededor una serie de variables que pueden resultar más importantes que la misma inversión, pero que no se toman en cuenta.

Para hacer claridad, es mejor contemplar esto desde un tema de ejemplo.

Según un estudio desarrollado recientemente por diversas marcas de tecnología, se concluyó que el 46% de sus encuestados, entre los que están usuarios finales de herramientas de tecnología, aseguraron que tener herramientas tecnológicas lentas y desactualizadas generan una baja significativa en su productividad.

En este sentido, se deduce que el ROI de esas herramientas, no es solamente lo que se invirtió en ellas, sino que su poco desempeño hace que los empleados no sean productivos, que haya deserción y un deficiente clima laboral.

Otro estudio reciente, reveló que el 73% de los trabajadores en Colombia asegura tener una mala herramienta tecnológica que aumenta su estrés y que además no le permite cumplir a cabalidad con su trabajo.

Estas son esas variantes que se generan de no entender que el retorno de inversión es algo más que solo una simple fórmula.

A la hora de elegir una herramienta que sirva para promover tus ventas, mostrar tus productos y llegar a más clientes del sector inmobiliario es necesario entender que se debe contar con la experiencia suficiente y el conocimiento idóneo del sector, de esa manera harás que tu retorno de inversión sea mucho más que una simple fórmula y se convierta en una realidad y tu empresa en un ejemplo para la industria.

Por otro lado, existe el modelo de SAAS, software as a service, en el cual las inmobiliarias pueden acceder a una plataforma ya creada y articulada la cual permite que la inversión inicial sea menor, lo que permite evaluar si lo que ofrecen es lo que la empresa necesita sin entrar en costos adicionales.

Esto permite que el retorno de inversión sea más óptimo porque el capital inicial es significativamente más bajo que cuando se opta por un software y los costos para renovarlo son mucho menores y su pago puede ser una vez cada año, semestral o mensual dependiendo de las necesidades de la empresa.

Wasi es una plataforma para el sector inmobiliario que se ha encargado de dar herramientas de calidad para que las empresas y los agentes obtengan los mejores resultados dando facilidad en su interfaz y una serie de planes para aquellos que quieren tener éxito con el negocio de los inmuebles.

 

 

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